
DATOS:
CALIDAD: DVD
AUDIO: Japones
SUBTITULOS: Español
TIPO DE DVD: No-Original
“3-Iron” es lirismo puro, la muestra de que el cine de Kim Ki-duk ha conseguido la perfección estética y que sabe dar un camino a la propuesta que él mismo creo. Esta cinta mantiene el estilo cinematográfico de trabajos anteriores, y desde luego sigue sorprendiendo al ser una historia personal, simbólica y muy poética visualmente. A pesar de que se repiten los esquemas, el desarrollo no resulta pesado o repetitivo, por el contrario despierta mucho interés y se hace placentero seguir el juego del silencio, las metáforas y la libre interpretación.
3-Iron cuenta una historia de amor que tiene como protagonistas a un joven que vaga de casa en casa sin un rumbo fijo, y a una esposa que sufre los maltratos de su marido. Nuevamente, y esto se hace habitual ya, el director ha optado por incluir la injusticia y problemas de una mujer como punto de referencia importante en la historia. El personaje femenino refleja más bien un colectivo en sus películas. Otra característica importante es la ausencia de diálogos, en esta película esto se hará bastante notorio, sin embargo no debería ser ninguna sorpresa. El fuerte de esta película nuevamente recae en lo visual y en la música, así como también en la ambigüedad que se crea precisamente por la falta de diálogos.
La historia mas allá de ser creíble o no, es elegante y emotiva, no pretende convencer de nada en particular, mas bien recurre a dejar una brecha, cuyo contenido se deja a criterio de cada uno. El punto más representativo de esta película es el final que no puede haber sido mejor, es tan elocuente como irreal. La manera en la que evoluciona la trama, nos empuja a no perder detalle y a mantener una concentración constante, para poder apreciarla en todo su esplendor. Nos hallamos ante un Kim ki duck en un lo que puede ser su mejor momento, sea o no éste el caso, el listón se ha dejado muy alto y hace soñar con los futuros trabajos de este director de directores.
3-Iron cuenta una historia de amor que tiene como protagonistas a un joven que vaga de casa en casa sin un rumbo fijo, y a una esposa que sufre los maltratos de su marido. Nuevamente, y esto se hace habitual ya, el director ha optado por incluir la injusticia y problemas de una mujer como punto de referencia importante en la historia. El personaje femenino refleja más bien un colectivo en sus películas. Otra característica importante es la ausencia de diálogos, en esta película esto se hará bastante notorio, sin embargo no debería ser ninguna sorpresa. El fuerte de esta película nuevamente recae en lo visual y en la música, así como también en la ambigüedad que se crea precisamente por la falta de diálogos.
La historia mas allá de ser creíble o no, es elegante y emotiva, no pretende convencer de nada en particular, mas bien recurre a dejar una brecha, cuyo contenido se deja a criterio de cada uno. El punto más representativo de esta película es el final que no puede haber sido mejor, es tan elocuente como irreal. La manera en la que evoluciona la trama, nos empuja a no perder detalle y a mantener una concentración constante, para poder apreciarla en todo su esplendor. Nos hallamos ante un Kim ki duck en un lo que puede ser su mejor momento, sea o no éste el caso, el listón se ha dejado muy alto y hace soñar con los futuros trabajos de este director de directores.
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